
Cuando supe que Winslet y Di Caprio iban a actuar juntos de nuevo me dio melancolía. No porque haya sido fanática de Titanic,me negué a verla. Era 1998 y todos los cines estaban atestados por dicha película. Y vino la Di Caprio-Titanic manía por la mayoría de mis compañeras y yada yada yada. Tenía 16, estaba en Cuarto Medio y una de las maneras de capear tanto frenesí hormonal es intentar ignorarlo y pensar en otra cosa. Sin embargo en once años las cosas cambian y me gustó como la describieron en alguna parte "Si Rose y Jack se hubieran casado y tenido descendencia".
Frank Wheeler ( Di Caprio) es un empleado de la empresa Knox que ve pasar los días sin mucho sentido, por su parte su mujer April ( Winslet) opina igual. Sus estudios de actuación y su desarrollo como actriz vencieron tras su matrimonio. La situación parece pender de un hilo para ellos, por su supuesto que para sus conocidos y vecinos son la pareja soñada con la casa cómoda y los hijos perfectos. April busca algo en el baúl de los recuerdos y se da cuenta que la vida puede ser como uno sueña aunque tenga treinta años ( Estamos a mediados de los cincuenta , en la era del baby boom y de la antesala de la movida década del sesenta) se lo comenta a su marido le parece perfecto e imaginan esa vida en otra parte llena de ilusiones. Los amigos los miran como si fueran locos ¿ pero qué importa si van a estar los cuatro?. Se siente viva la relación tal como cuando se conocieron, pero como la vida siempre tiene otros planes esto no funcionará y todo se irá cuesta abajo.
Me pasó tras ver la película una situación que hasta hace poco la encontraba exagerada o más bien patética de sentirme "tocada con la película" como mucha gente dice " Weona si yo era la Amelie en Amelie" o " El gallo que conocí en el matrimonio de mi prima era como Ethan Hawke en Before Sunrise" El 99,9% de estas apreciaciones son de un (?) del porte de la torre inconclusa de Paulmann. Me tocó por esa sensación incomodísima del vacío desesperanzador que habla el personaje de John Givings ( gran rol de Michael Shannon), tienes una vida, te puede cargar pero no haces mucho para cambiarla y buscas esa pequeña luz para lograrla. Esa es la metáfora de esta película aunque el cambio no se logró para bien.
1 commento:
Entonces la veré... aunque esta dupla nunca me mató, debo decir q soy la unica que no quiso ver Titanic jeje
Posta un commento